Durante siglos, la exégesis literal redujo el Génesis a una fábula lineal: la creación de un varón solitario y la posterior extracción de una costilla para moldear a la mujer.
El misticismo hebreo desvela una realidad opuesta: Adán incluía originalmente tanto el aspecto masculino como el femenino en una sola alma indivisa.
En Bereshit 1:27 en Sefaria, el texto hebreo declara: «Y creó Dios al hombre a su imagen… varón y hembra los creó». Esta sentencia no narra dos actos sucesivos, sino la manifestación de una entidad andrógina primordial que portaba el misterio de la Shejiná y la polaridad cósmica en perfecta simetría ontológica.
¿Incluía Adán el aspecto masculino y femenino originalmente según la Cábala?
Según la Cábala y el Zóhar, Adán fue creado como un ser andrógino de dos rostros (Du-Partzufim) que integraba lo masculino y lo femenino. La formación de Eva no provino de una costilla, sino de la separación mística (Nisirá) de su costado para posibilitar el amor consciente cara a cara.
El Error Histórico de Traducción: ¿Costilla o Costado (Tzelá)?
La noción popular de la «costilla de Adán» nació de traducciones distorsionadas en la Septuaginta alejandrina y la Vulgata Latina. En el texto masorético, la palabra grabada es Tzelá (צלע), un término arquitectónico de máxima jerarquía.
La etimología de Tzelá en el Tanaj y el Tabernáculo
En las Escrituras hebreas, Tzelá jamás define un hueso anatómico aislado. Designa los flancos completos o muros maestros que sostienen una estructura sagrada.
- En Éxodo 26:20 en Mechon Mamre, Tzelá describe el costado meridional del Tabernáculo (Mishkán).
- En I Reyes 6:5, el vocablo nombra las alas laterales completas que flanqueaban el Templo de Salomón.
- En el ser humano primordial, Tzelá representa una mitad estructural idéntica: el costado femenino emanado con la misma dignidad en los cuatro mundos espirituales de la Creación.
La evidencia talmúdica: Berajot 61a y Eruvin 18a
El Tratado Berajot 61a del Talmud y el Tratado Eruvin 18a desmantelan la lectura patriarcal mediante dos dictámenes rabínicos convergentes:
- Dictamen de Rabí Yirmiyah ben Elazar: Dios concibió al primer ser humano con naturaleza andrógina (Androginos).
- Dictamen de Rabí Shmuel bar Najman: El Creador forjó un ser con dos fisonomías completas (Du-Partzufim) unidas por la columna dorsal.
Ambos maestros descartan que el varón antecediera a la mujer. Existió un ser humano total llamado Adán, cuya partición fundó dos voluntades autónomas.
| Dimensión Analítica | Relato Tradicional Literal | Exégesis Kabbalística y Hebrea |
| Término Clave | Costilla flotante (Rib) | Costado / Muro maestro (Tzelá) |
| Fisonomía de Adán | Varón solitario e incompleto | Ser andrógino integral (Du-Partzufim) |
| Génesis de Eva | Derivada y subordinada | Mitad simétrica emanada de la misma raíz |
| Objetivo Cósmico | Remediar la soledad humana | Habilitar el amor consciente y la libertad |
La Doctrina de los Du-Partzufim: El Ser de Dos Rostros en el Zóhar
El misticismo judío sostiene que el plano físico calca los dinamismos celestiales. Por ende, la anatomía original de Adam HaRishón reproduce las fuerzas de las diez Sefirot y la anatomía del alma.
La anatomía original: Unidos Ajor be-Ajor (Espalda con Espalda)
El Midrash Bereshit Rabá 8:1 explican que el aspecto masculino (Zajar) y el femenino (Nukvá) nacieron fusionados Ajor be-Ajor (espalda con espalda).
Ambos compartían el mismo eje vital, pero caminaban ciegos el uno al otro. Esta postura encapsulaba una paradoja: existía una unión absoluta, pero una intimidad nula. Faltaban la mirada, el diálogo y el reconocimiento mutuo.
Génesis 1:27 frente a Génesis 2: Resolución de la paradoja
La Cábala concilia los dos relatos de la creación bíblica sin fisuras:
- Génesis 1:27 define la emanación arquetípica: La simetría de las dos energías en el mundo de la Creación (Beriyá).
- Génesis 2:21-22 expone la individuación física: La partición material en el mundo de la Acción (Asiyá).
- Génesis 5:2 ratifica la identidad compartida: «Varón y hembra los creó… y llamó el nombre de ellos Adán». El título «Adán» solo rige cuando ambas fuerzas se integran.
«En cualquier lugar donde no se hallen unidos lo masculino y lo femenino, el Santo, bendito sea, no establece Su morada; las bendiciones solo reposan donde ambos coexisten como una sola alma».
— Zóhar I, 55b
El Misterio de la Nisirá: La Separación Sagrada en la Cábala Luriánica
En el siglo XVI, las [enseñanzas del Arí Zal (Rabí Isaac Luria codificaron el mapa de maduración del alma mediante la Nisirá (הנסירה: el aserramiento místico).
De «Espalda con Espalda» al Encuentro «Cara a Cara» (Panim be-Panim)
La Nisirá relata la cirugía divina: Dios induce un letargo profundo (Tardemá) en Adán para cortar la espalda compartida. Esta partición permite que ambos costados giren sobre su propio eje y alcancen la postura Panim be-Panim (cara a cara).
- 1. Fusión Inconsciente (Ajor be-Ajor): Simbiosis pasiva sin libre albedrío ni identidad singular.
- 2. Partición Sagrada (Nisirá): Distancia existencial que despierta la autoconciencia y motoriza el proceso del Tikún o rectificación cósmica.
- 3. Encuentro Maduro (Panim be-Panim): Comunicación visual, respeto a la alteridad y convergencia voluntaria por amor.
Alteridad y libre albedrío: Por qué el amor exige diferenciación
¿Por qué el Creador rompió la armonía indiferenciada del inicio? La Cábala responde sin titubeos: el amor auténtico exige alteridad.
Dos conciencias forzadas a la unión no pueden ejercer la entrega. Para que florezca el atributo divino de Jésed —la bondad expansiva—, resultaba imprescindible forjar dos voluntades libres capaces de elegirse mutuamente.
Macrocosmos y Microcosmos: Zeir Anpín, Nukvá y la Shejiná
Las investigaciones de Gershom Scholem en mística judía subrayan cómo el ser humano terrenal encarna las configuraciones divinas (Partzufim) del Árbol de la Vida.
Correlación sefirótica: Tiféret y Maljut
La dualidad de Adán y Eva reproduce el enlace entre dos principios cósmicos:
- Zeir Anpín: El principio masculino divino, articulado alrededor de Tiféret (Belleza y Equilibrio). Canaliza el impulso dador, la visión directriz y la emanación de luz.
- Nukvá / Shejiná: La dimensión femenina divina, asociada a Maljut (Reino y Concreción). Constituye la vasija nutricia que plasma la luz en el mundo material.
El secreto del Yijud (Unificación) en la vida cotidiana
En la sabiduría kabbalística, la armonía de pareja y el equilibrio mental activan la práctica de la meditación y unificación kabbalística. Al alinear ambas energías:
- Se repara la fisura cósmica original.
- Se unifica la Trascendencia divina con Su Presencia inmanente (Shejiná).
- Desciende un caudal continuo de abundancia espiritual (Shefá) sobre el mundo.
Preguntas Frecuentes sobre el Aspecto Femenino de Adán (FAQs)
¿Adán fue creado como un ser andrógino según la Cábala?
Sí. Las fuentes místicas primarias (Zóhar y Midrash Rabá) confirman que Dios creó al primer ser humano integrando el aspecto masculino y el femenino en un solo cuerpo de dos rostros (Du-Partzufim), antes de someterlo a la partición divina (Nisirá).
¿Por qué la palabra hebrea Tzelá no significa costilla?
En el hebreo bíblico, Tzelá designa los costados completos, flancos o muros maestros de una edificación sagrada (como en el Tabernáculo de Éxodo 26:20). Traducirlo como «costilla» fue un error histórico de las versiones griega y latina que alteró la simetría original.
¿Qué representa el proceso de la Nisirá en la vida espiritual?
La Nisirá (aserramiento místico) simboliza el paso de una unión infantil o inconsciente a un vínculo maduro. Representa la separación necesaria para adquirir identidad y libre albedrío, permitiendo que dos seres se reconozcan y elijan mutuamente «cara a cara» (Panim be-Panim).
¿Qué relación existe entre la mujer primordial y la Shejiná?
El costado femenino de Adán encarna en el plano terrenal a la Shejiná (el aspecto inmanente de Dios) y a la Sefirá de Maljut. Representa la fuerza que recibe la luz espiritual, la estructura y la manifiesta de forma tangible en la Creación.
La Reintegración de la Dualidad: Hacia la Plenitud Espiritual
Comprender que el aspecto femenino de Adán habitaba en su raíz primordial desarticula siglos de distorsión teológica. La separación original no constituyó una caída ni un castigo, sino el umbral indispensable para consumar el amor consciente.
Cada persona alberga en su psique ambas fuerzas: el impulso dador y la receptividad lúcida, la fuerza expansiva y el discernimiento que estructura. La autorrealización espiritual (Tikún) florece al reconciliar estas dos dimensiones, transformando la distancia en un puente hacia la unificación divina.
¿Cómo resignifica tu búsqueda interior saber que la separación original se diseñó para hacer posible el amor cara a cara? Comparte tu reflexión en los comentarios y profundiza en el estudio de las fuentes kabbalísticas.

